sábado, 15 de agosto de 2015

Canada ranked as 'most admired' country in the world: report


Canada is the "most admired" country with the "best reputation" in the world, according to an annual survey ranking the reputations of developed nations across the globe.The 2015 report from the Reputation Institute ranked Canada as the most reputable country in the world, based on a variety of environmental, political, and economic factors.The Reputation Institute's Fernando Prado says Canada offers "something good" in many different categories evaluated in the survey.
"We all love Canada because of several things," Pradotold CTV's Canada AM on Wednesday. In particular, he praised Canada for its "effective government," "absence of corruption," "friendly and welcoming people" and welfare support system.
However, there were a few categories where Canada lags behind, Prado said, explaining that Canada has a perceived lack of strong brand names and companies, and is not considered a particularly important contributor to the global culture.
Despite its "less positive" scores, Canada's well-rounded performance in most categories helped it regain top spot on the Reputation Institute's list, after it fell to second place in 2014.
Canada held down top spot for three consecutive years prior to that, from 2011 to 2013.
"Overall, Canada is a country that can offer something good in all different aspects," Prado said.
The Reputation Institute surveyed approximately 48,000 residents of G8 countries to gather the data for its rankings. Survey respondents were asked to rank the reputations of the world's 55 wealthiest nations (based on GDP) in a variety of categories.
Norway placed second on the list, followed by Sweden, Switzerland, and Australia. The United States slotted into 22nd spot.
The Reputation Institute also produced a separate list ranking countries based on what their citizens said about their homelands. Australia ranked first on this "self-image" list, followed by Canada, Russia, India and Germany, with the U.S. in sixth place.
Russia had the largest gap between their self-image and how they are perceived by other nations. Russian citizens scored their country as the third-most reputable country in the world, but other nations ranked them 52nd out of 55 countries, ahead of only Pakistan, Iran, and Iraq.
The gap between internal reputation and external reputation was also large for China, India and the United States.
The Reputation Institute bills itself as "the world's leading research and advisory firm for reputation."

jueves, 13 de agosto de 2015

¿Cuál es el perfil del inmigrante que necesita Canadá?

Aquí te decimos que necesitas para conseguir la residencia canadiense. Ten en cuenta que personas de México, Colombia, Perú y Chile (países con TLC) pueden obtener más fácil un permiso de trabajo




A todos los que ya estamos viviendo en Canadá nuestros familiares y amigos nos han hecho la pregunta de “cómo hacer para inmigrar a Canadá. Muchos de nosotros hemos tenidos roces con esos amigos o familiares porque ellos piensan que simplemente no queremos ayudarles, que es egoísmo nuestro el no ayudarles a conseguir un trabajo cuando ‘Canadá está necesitando gente’. Quien haya usado la frase “Canadá necesita gente” o bien la dejó incompleta o quien la oyó olvido la otra mitad.  La realidad es que “necesitamos gente con unas destrezas, entrenamiento o cualidades específicas”. Esta segunda parte es la que hace que algunos puedan obtener la residencia y para otros sea solamente un sueño.
Si nos basamos en los requerimientos para presentar la intensión de solicitar residencia permanente en Canadá bajo el sistema de manejo de aplicaciones Express Entry (EE), la gente que necesita Canadá debe tener por lo menos:
  • Estudios postsecundarios o un título obtenido bajo el programa de aprendizaje -con el puntaje que da el haber terminado la secundaria probablemente no se obtienen los puntos mínimos requeridos o los requisitos para el programa de ocupaciones calificadas-.
  • Si la experiencia laboral del candidato es en ocupaciones calificadas éste debe dominar por lo menos uno de los idiomas oficiales de Canadá a un 50% y si la experiencia laboral es profesional entonces el dominio del idioma debe ser de por lo menos un 70%.
  • El candidato debe tener varios años de experiencia laboral e idealmente ser menor de 35 años aunque obtiene puntos para el programa de trabajadores calificados hasta los 46 años.
Si calificar para uno de los programas de inmigración fuera tan fácil como quienes están afuera piensan, entonces, en primer lugar no nos estarían pidiendo ayuda a quienes ya estamos aquí, hubieran presentado sus solicitudes ellos mismos. Para cuando nosotros tratamos de decirles que no es tan fácil, que se requiere hablar, escribir, leer y entender inglés o francés y que muy probablemente se requiera también de una oferta de trabajo, entonces recibimos la más comprometedora de todas las peticiones “consígame un trabajo en lo que sea, yo trabajo en lo que me digan”.
La disposición para empezar de cero es definitivamente una ventaja para quien finalmente obtenga la residencia, esta actitud le permitirá incorporarse más fácil y más rápido al mundo laboral.  Pero para quien la oferta de trabajo es la puerta de entrada a Canadá a menos de que el trabajo “en lo que sea” que consiga (entendiendo por esto trabajo no calificado) sea en una de las provincias que cuentan con programas de residencia para trabajadores no calificados – como Saskatchewan,  Alberta,  Prince Edward Island ,Yukón y Northwest Territories (*) –; las posibilidades de obtener la residencia permanente con esa oferta laboral son mínimas. 
Encontrarse en la posición de estar en Canadá cuando un hermano, un primo o un amigo presionan para que le ayudemos a venir a Canadá no es sencillo.  Explicarle a quien está allá que Canadá no necesita gente, sino gente con unas características específicas, no es fácil.  Pero una vez ellos han entendido el concepto de “características específicas” se puede entonces trazar un plan.
Para quienes no tienen PhD’s, inglés o francés perfecto, menos de 29 años y 6 años de experiencia laboral de los cuales por lo menos 3 son trabajando en Canadá, con lo cual obtendrían el puntaje máximo en el EE, y que personalmente pienso que muy pocas personas tienen; hay que crear las opciones. Y con crear me refiero a dominar el idioma, estudiar un post grado en Canadá u obtener una oferta de trabajo en el país.
México, Colombia, Perú y Chile que tienen tratados de Libre Comercio con Canadá son países para cuyos nacionales la obtención de un permiso de trabajo es más fácil.  Para México y Chile hay una lista de cerca de 60 profesiones, para Colombia y Perú hay una lista excluyente de profesionales y otra incluyente de ocupaciones calificadas.  En estos casos se puede solicitar un permiso de trabajo contando con la oferta de trabajo pero sin la necesidad de tener la aprobación de contratación de un extranjero (LMIA) del departamento de Empleo de Canadá (ESDC).
Para quienes no son nacionales de estos cuatro países está la opción obtener un permiso de trabajo a través de un LMIA, es decir donde la empresa pueda probar que no hay residentes o ciudadanos Canadienses dispuestos o capacitados para ejercer esas funciones, o de estudiar en Canadá. Quienes estudian inglés o francés como segunda lengua no pueden trabajar mientras estudian.  Una vez empiezan a estudiar un programa que confiera título pueden trabajar medio tiempo.  Las parejas o cónyuges pueden tener un permiso de trabajo abierto y ambos eventualmente pueden tener permisos de trabajo abiertos por un tiempo equivalente al periodo de estudio.  Eventualmente el tiempo de trabajo en Canadá, si es bien planeado, puede conducir a la obtención de la residencia permanente.
Canadá no necesita más gente, necesita gente con unas habilidades especiales y quienes quieren venir a vivir a Canadá pueden, si aún no las tienen, desarrollarlas.
(*) Sólo estas provincias cuentan con categorías bajo el programa de nominación provincial que les permiten a trabajadores no calificados solicitar la residencia permanente.

¿Se venció tu tarjeta de residencia y debes viajar?

Descubre qué puedes hacer para viajar fuera de Canadá si se tiene vencida la Tarjeta de Residente Permanente


Recientemente fue publicado en la media canadiense la historia de un residente permanente que prácticamente quedó a la deriva en un país de América Latina, luego de que su tarjeta de residencia permanente se le venciera miaba en dicho país visitando a unos amigos.
También recibí un llamado de un joven a quien se le está por vencer su tarjeta de residencia y necesita viajar a su país de emergencia. Dicho artículo y la situación del joven me trajeron a la memoria una columna que escribí hace tiempo, en la que le recordaba a los miembros de nuestra comunidad que hasta este momento únicamente cuentan con la residencia permanente en Canadá, que deben asegurarse de mantener su tarjeta de residencia válida y asegurarse de que la tienen valida antes de salir del país.
Esta recomendación es particularmente importante en las épocas de vacaciones, dado que hay muchas personas que seguramente quieren pasar esas festividades con sus seres queridos en los diferentes países de Latinoamérica, sin embargo aplica obviamente en cualquier época del año dado que las vacaciones o los viajes muchas veces se llevan a cabo en los momentos más inesperados.
Las personas que viven en Canadá únicamente con el estatus de residente permanente, deben recordar que para poder viajar y regresar sin ningún problema al país deben tener su Tarjeta de Residencia Permanente al día. Pero ¿Qué pasa si no la tienen vigente y ya han comprado su boleto para viajar?
Dependiendo de cuándo la persona quiera viajar, eventualmente podría estar a tiempo de solicitar una extensión de la tarjeta de residente permanente. En estos momentos el proceso normal de renovación está tomando 81 días. Pero si no puede esperar este tiempo y la fecha del viaje es en más de tres semanas puede pedir una tarjeta de urgencia. Si el viaje es en menos de tres semanas no lo puede hacer y más adelante explico que hacer ante esa situación.
Para pedir una tarjeta de urgencia, debe llenar el formulario respectivo “Application for a Permanent Resident Card”, anexar prueba de que compró el boleto y prueba de que lo pagó. Debe presentar su destinación y una carta explicando la urgencia de viajar. De igual manera deben anexar copia de documentación que pruebe que han vivido en Canadá por los últimos dos años, y asegurarse de que en la parte de afuera del sobre en que se envía el paquete vaya escrita la frase “Urgent-Proof of travel included”, a fin de que le den prioridad al trámite.
También se deben adjuntar fotografías para la nueva tarjeta de residencia. Por favor tome nota de que se debe mantener la Tarjeta de Residencia actual hasta que le llegue la nueva, pero sí se debe enviar una copia, así como también copia del pasaporte o documento de viaje válido, o el pasaporte con el que la persona se hizo residente permanente y el cual le fue sellado en ese momento. 
En el caso de los refugiados, deben incluir el certificado de identidad o el documento de viaje que les fue entregado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Canadá. 
Puede haber situaciones excepcionales, y en esos casos la persona debe enviar algún documento de identidad que tuviera antes de venir a Canadá, como por ejemplo el certificado de nacimiento o una declaración jurada firmada por la persona dando a conocer su identidad, así como también otra declaración jurada por otra persona que lo conozca. 
Otro documento que hay que enviar para hacer este trámite es el Récord de la Residencia Permanente, la licencia de conducir válida o un documento de identidad que tenga foto. Si es un estudiante se puede enviar la tarjeta de estudiante con la foto, o los últimos dos estados financieros enviados a Revenue Canadá. 
Para comprobar que la persona ha estado residiendo en Canadá, los documentos adicionales que se pueden enviar son fotocopias de todas las páginas del pasaporte que la persona ha tenido en los últimos cinco años. 
Ahora bien, si llega el momento en que tiene que salir del país y la tarjeta todavía no le ha llegado, o si se da cuenta a último momento de que la tarjeta está vencida, hay otro trámite que se puede hacer en el país a donde va: Deben ponerse en contacto con el consulado canadiense en ese país y hacer un trámite para que le den un documento de viaje (un Travel Document). 
Para ello, además de llenar los formularios necesarios y pagar los aranceles respectivos, es muy importante que el residente permanente vaya bien preparado con toda la documentación que va a ser necesaria para entregarla al consulado canadiense. 
Básicamente se debe poder demostrar que la persona cumple con los requisitos de residencia tal y como está establecido por la Ley de Inmigración: para que una persona mantenga su residencia permanente en Canadá tiene que vivir durante 730 días en cada periodo de cinco años. Es decir, tiene que residir físicamente en Canadá, con algunas excepciones, durante dos años y puede vivir fuera durante tres años en un periodo de cinco años. 
En ese sentido, para solicitar el documento de viaje es muy importante llevar la documentación necesaria para demostrar que la persona ha vivido en Canadá durante esos 730 días. 
Los documentos que se deben llevar, y es esencial hacerlo, son: si tiene casa, una copia de la propiedad de la casa; si está rentando, el contrato de renta; cartas de empleo; los estados financieros de los últimos dos años; cuentas de banco; si tiene auto, prueba de propiedad y del seguro de éste; si tiene niños que están asistiendo a la escuela, prueba de ello; su Tarjeta de Residencia Permanente y pasaportes. 
Si la persona no lleva toda esa documentación consigo, lo que va a suceder es que el consulado se la va a pedir y va a tener que buscarla en Canadá a través de sus amigos, familiares, etc., lo cual probablemente se va tardar mucho tiempo y puede significar que la persona se quede estancada en sus vacaciones por más tiempo del que quería estar. En general, lo más importante para los residentes permanentes que deseen viajar es estar conscientes de si tienen o no los documentos necesarios para regresar a Canadá. Porque no pueden abordar ningún medio de transporte que los traiga nuevamente a Canadá si no tienen su Tarjeta de Residencia Permanente válida. 
Por lo tanto, asegúrense de enviar una solicitud para que les renueven la Tarjeta de manera urgente, o de llevar toda la documentación que van a necesitar para procesar su documento de viaje en el consulado canadiense del país en que van a estar de visita.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Menos requisitos para inmigrar a Quebec

El gobierno de Quebec ha flexibilizado los requisitos de selección en su programa de inmigración:
El requisito de una entrevista de selección se ha eliminado y los solicitantes serán ahora seleccionados exclusivamente en base a su puntuación preliminar:
(a) Solicitante sin cónyuge o pareja: la puntuación mínima requerida para ser seleccionado se ha reducido de 55 a 49 puntos
(b) Solicitante con cónyuge o pareja: la puntuación mínima requerida para ser seleccionado se ha reducido de 63 a 57 puntos.
Estos dos cambios del sistema de selección hacen que los requisitos sean mucho menos exigentes y consiguen que el proceso de aplicación sea mucho más corto.
Estas modificaciones se han realizado como parte de los esfuerzos de modernización del ministerio de inmigración de la provincia de Quebec y entran en vigor inmediatamente, es decir, que se aplicarán a todas las solicitudes recibidas a partir del 5 de agosto de 2015 y en adelante, y para los que ya están en el proceso y para los que aún no se ha comunicado una decisión.
Teniendo en cuenta estos cambios, y el hecho de que la cuota anual de Quebec para nuevas solicitudes se ha fijado en solo 6300 solicitudes, es ahora el momento de presentar las solicitudes.
Su perfil será evaluado conforme a los programas de Quebec y federal y se le comunicará cuál es el más adecuado en su caso en función del mismo.
Es sumamente importante saber cual es el mejor camino a seguir entre tanto programa, porque una buena evaluación, previa a la aplicación, será determinante para alguien que quiere llegar rápidamente a iniciar su nueva vida.

lunes, 10 de agosto de 2015

Cambios en inmigración desde junio que pueden afectarte


El tiempo de permanencia en el país, impuestos, edad mínima para validar un matrimonio entre otras modificaciones a la ley



El mes de junio de este año ha sido un mes muy importante para la comunidad inmigrante en Canadá, dado que es cuando han entrado en vigor cambios sustanciales en la implementación de las leyes de Inmigración y de Ciudadanía. Hay que recordar que algunos de los cambios a estos programas  comenzaron a implementarse en el pasado año, pero algunos de los más relevantes para la mayoría, específicamente los cambios a la ley de ciudadanía,  entraron en vigor el 11 de junio recién pasado.
Con la entrada en vigencia de estos cambios, para que ahora una persona pueda iniciar el trámite de ciudadanía canadiense deberá haber residido físicamente en Canadá durante un mínimo de cuatro años en un periodo de seis años. Estos cuatro años tienen que ser de residencia física, que es también parte de los cambios, ya que antes existía la posibilidad de vivir fuera del país y que ese tiempo contara si se consideraba que para la persona Canadá era su hogar, el lugar a donde regresaba después de un viaje o después de estar ausente del país.
Con la nueva ley, la presencia en Canadá está definida. Debe ser física. Las únicas personas que pueden estar ausentes del país y para quienes ese tiempo de todas maneras les cuenta para su solicitud de ciudadanía, son:
  • quienes están trabajando con el gobierno fuera del país y su pareja, ya sea con el gobierno provincial o el federal,
  • así como también para las personas que pertenecen a las fuerzas armadas y están fuera del país como parte del ejército canadiense.
Pero además de haber vivido físicamente en Canadá durante cuatro años en los últimos seis años, los inmigrantes ahora tienen que asegurase de haber residido por lo menos 183 días en el país durante cada uno de esos seis años que van a contar para cumplir con los requisitos para la ciudadanía canadiense. En este sentido, se deben hacer muchos cálculos para asegurarse de calificar. Si son personas que eventualmente viajan de vacaciones y regresan al país no van a tener problemas, pero quienes viajan frecuentemente por cuestiones de negocios probablemente van a tener un poquito más de complicaciones a la hora de hacer estos cálculos.
Otro de los cambios que entró en vigencia el 11 de junio es el requisito de presentar pruebas de que el solicitante ha enviado sus declaraciones de impuestos a la Canada Revenue Agency (CRA). Esto nunca antes se requería,  pero ahora se tiene que hacer y el gobierno va a estar controlando para asegurarse de que los inmigrantes hayan cumplido anualmente con las leyes de impuestos tal y como es requerido por la ley.
Otro elemento importante de la nueva legislación es que el tiempo que la persona vivió en Canadá antes de hacerse residente permanente no cuenta para la ciudadanía. Es decir que no importa si la persona vivió diez años en Canadá como trabajador calificado antes de ser residente permanente, ese tiempo no cuenta a la hora de presentar su solicitud para ser ciudadano.
Un dato relevante de esta nueva legislación es que no hay un periodo de transición en los cambios. Es decir que la ley es efectiva desde el mismo 11 de junio, por lo que los casos que entraron a las oficinas de Inmigración y que estaban completos de acuerdo a los requisitos antes del 11 de junio, van a ser procesados por la vieja ley, pero los casos que no fueron presentado antes de esa fecha deberán cumplir con todos los nuevos requisitos.
En el área de residencia permanente, uno de los principales cambios que también entró en vigencia el 19 de junio es el que va a impactar a las personas que están haciendo el trámite para la residencia permanente por medio de un patrocinio de esposo, pareja en unión libre o pareja conyugal. En el pasado, cuando una persona no podía ir a casarse a su país de origen por cualquier motivo, podía realizar el matrimonio a través de un poder legal o por teléfono, y esto era aceptado por Inmigración Canadá siempre y cuando el procedimiento fuera legal en el país de origen. Ahora, estos matrimonios a través de un poder legal o por teléfono ya no son legales para Canadá por lo que ya no son aceptados.
De igual forma, el departamento de inmigración  ha subido la edad de consentimiento para considerar que una pareja está casada, en una relación en unión libre o en una relación conyugal. Antes era a los 16 años de edad, pero a partir del 19 de junio es a los 18 años.
Lo que el gobierno dice es que ha introducido estos cambios para tratar de detener los matrimonios forzados que se llevan a cabo en ciertos grupos étnicos que vienen a Canadá y de esa manera proteger a las jóvenes que se ven involucradas en estas prácticas. Sin embargo para muchas personas, esto no tiene sentido porque el no poder realizar un matrimonio a través de un poder legal o el subir la edad para casarse no va a parar el abuso por el que pasan muchas jovencitas en diversas culturas, ya que simplemente los pueden casar de todas maneras y esperar a cumplir los 18 años de edad para poder hacer el patrocinio.
De la misma manera, si no pueden casarse a través de un poder legal o por teléfono, en algún momento la persona interesada va a poder viajar e ir a casarse, porque cuando las tradiciones son tan arraigadas, las personas siempre encuentran la manera de lograr sus fines. En este sentido, si bien estos cambios supuestamente fueron hechos para proteger a ciertas jovencitas, en realidad van a afectar a cualquier persona que esté haciendo un patrocinio.
SOLUCIONES ANTE LOS CAMBIOS
Una opción para las personas que no pueden viajar a su país de origen a casarse por razones migratorias, de guerra civil o porque son refugiadas en Canadá, es presentar una solicitud por razones humanitarias. Así, se puede hacer el patrocinio como si estuviesen en unión libre o en una relación conyugal, aduciendo que no pueden estar juntos por un motivo que está fuera de sus posibilidades. Otra opción es la de juntarse en un tercer país y celebrar el matrimonio.
En general, estos cambios introducidos a partir del pasado 11 y 19 de junio definitivamente afectan a todos los inmigrantes en Canadá. Las personas que no pueden aun hacerse ciudadanos  tendrán  que esperar mucho más tiempo para poder ser partícipes de la vida canadiense en su totalidad, para poder votar y para poder integrarse por completo en esta sociedad. Los jóvenes enamorados y los que tengan problemas para casarse tendrán que esperar mas tiempo para estar juntos y buscar formas creativas para poder celebrar su unión.

¿Cuáles son las consecuencias si omitimos o mentimos a Inmigración?


La mentira o el fraude no son el camino correcto para inmigrar a Canadá. Las sanciones son realmente severas y no solo incluye deportación, sino incluso varios años de cárcel.


La noticia en materia migratoria de estos días es que en la Corte de Nueva Escocia se está escuchando evidencia para determinar si el caso de un empleador de la zona de Halifax debe ser procesado judicialmente o no. A este hombre de negocios, que tenía una compañía de limpieza y traía trabajadores extranjeros al país, se le hicieron 56 cargos en el año 2013 por violar les leyes de Inmigración.


Los acusadores sostienen que este empresario no solamente les aconsejaba a los trabajadores que traía que le mintieran al Departamento de Inmigración cuando hacían su trámite para venir a trabajar a Canadá, sino que además él mismo le mentía al Departamento de Recursos Humanos dando declaraciones fraudulentas en relación a su empresa, a los contratos que tenía con los trabajadores, y a las sumas de dinero que les pagaba.

Hay que recordar que en Canadá los permisos de trabajo se otorgan bajo reglas bastante rigurosas, las cuales en principio buscan satisfacer al Departamento de Recursos Humanos de que en la mayoría de las situaciones los empresarios han tratado de conseguir a los empleados dentro del país y no los han encontrado. Sobre la base de esta lógica, el Departamento de Recursos Humanos otorga el permiso para que la compañía pueda traer a los trabajadores extranjeros.

Pero para que el Departamento de Recursos Humanos otorgue esos permisos, tiene que estar satisfecho también de que el monto de dinero que se le ofrece al trabajador extranjero está en consonancia con el monto de dinero que se le pagaría a cualquier trabajador canadiense o residente permanente con las mismas calificaciones. En otras palabras, el empresario también debe demostrar que está ofreciendo suficiente dinero como salario para atraer a ciudadanos canadienses o residentes permanentes para dicha posición.

Esta dinámica tiene a la base que los programas de trabajadores temporales y extranjeros están diseñados para suplir empleados donde hagan falta en Canadá, particularmente en ciertas especializaciones, y no para que los empleadores traigan trabajadores que los conviertan en esclavos al pagarles mucho menos dinero del que pagarían regularmente, con lo cual obviamente excluirían la posibilidad de darle trabajo a residentes permanentes y ciudadanos canadienses.

Lo que estaba haciendo este empresario era precisamente que les estaba pagando a $3.13 dólares la hora a los trabajadores que traía, cuando el salario mínimo que se les debe pagar es de aproximadamente cuatro veces esa cantidad.

Esta definitivamente es una falta muy grave, no solamente hacia el trabajador, a quien se está explotando, sino que también hacia las Leyes de Inmigración del país y hacia el Departamento de Recursos Humanos de Canadá.

De hecho, la Ley de Inmigración de Canadá tiene una sección que deja muy claro que hay graves penalizaciones para las ofensas que contravengan la ley migratoria, lo que significa que cualquier persona que cometa una ofensa o un delito en contra del Acta de Inmigración o de los reglamentos de Inmigración, va a ser castigado severamente.

Por ejemplo, si una persona, como en el caso de este señor, es encontrada culpable, puede recibir una multa de 100 o 50 mil dólares o puede ser enviado a la cárcel por hasta cinco años. En casos de delitos menores, una persona puede recibir una multa de 10 mil dólares o una sentencia en cárcel de seis meses.

Definitivamente es mejor no mentirle o cometer fraude ante los Departamentos de Inmigración o de Recursos Humanos, pero también es un delito aconsejar a una persona a dar declaraciones fraudulentas.

La ley específicamente dice que cualquier persona que aconseje, ayude o instigue a una persona a directa o indirectamente dar testimonios falsos o a ocultar hechos materiales que tienen relevancia en cualquier tipo de solicitud de Inmigración, está cometiendo un delito. Porque dar declaraciones falsas puede inducir a un Oficial de Inmigración a tomar una decisión que puede ir en contra de la ley.

En el caso de este empresario de Nueva Escocia, él cometió prácticamente todas las faltas posibles dentro de la sección de penalidades de la Ley de Inmigración. No solamente mintió él sino que también aconsejó a los trabajadores a que mintieran. Por eso es que está yendo a la Corte y por eso es que puede terminar pagando una suma alta de dinero o varios años de cárcel.

Definitivamente estas son violaciones muy serias a las leyes canadienses y las personas deben tener mucho cuidado para no involucrarse en este tipo de situaciones. La advertencia no es solamente para los empleadores, porque también los trabajadores se pueden prestar a seguir adelante con los malos consejos de otras personas.

En mi experiencia personal, muchos clientes generalmente dicen que fueron a ver a “x” persona y que esta les dijo que hicieran “x” cosa. Pero si el cliente es consciente que el consejo que se les está dando lo induce a mentir y sabiéndolo continua con la mentira es responsable de sus acciones y puede sufrir las consecuencias.

Aquí estamos hablando de adultos responsables, de personas mayores de edad que saben la diferencia entre lo que está bien y lo que está mal, por lo que al elegir mentirle al Departamento de Inmigración son ellos mismos quienes están tomando una decisión equivocada. Esta no es la culpa del abogado, del consultor o del empleador, sino que es la persona misma quien es responsable, la ley es clara en que el solicitante es responsable de su proceso y es quien pagara las consecuencias.

Y para los trabajadores también existen penalidades tan severas como las hay para los empleadores, y aún peores, porque es el trabajador el que efectivamente va a terminar siendo deportado de Canadá.

Para evitar este tipo de problemas, los inmigrantes deben tener una buena asesoría, pero además deben escuchar a su asesor, particularmente cuando éste les dice que no hay posibilidades de obtener un permiso de trabajo, la residencia permanente o cualquier otro tipo de estatus migratorio en Canadá y no dejarse llevar por personas sin escrúpulos que venden sueños imposibles de alcanzar.

Los inmigrantes deben tener claro que por medio de mentiras o de fraude no solamente no van a obtener lo que están pidiendo sino que por el contrario, pueden terminar con cargos y seguramente con una orden de deportación que les va a impedir poder regresar a Canadá en un futuro sin antes obtener un permiso especial.

Inmigrando a Canadá


TORONTO. Muchas personas creen que tener una visa de turista en mano o ser ciudadano de un país que es exento de visa de turista para llegar a Canadá garantiza la entrada a este país. Sin embargo, es necesario que hagamos un análisis y profundicemos en la parte legal del tema, ya que esa creencia está completamente alejada de la realidad.
Lo que realmente sucede en Canadá es que el oficial en el puerto de entrada, ya sea en un aeropuerto, entrada por agua o por tierra, tiene la última palabra en términos de si le permite o no a una persona la entrada al país.
La ley de inmigración dice específicamente que “cada persona que pide entrar a Canadá debe comparecer para una examinación en la que se determinará si la persona tiene el derecho de entrar a Canadá o si está o será autorizada a entrar y permanecer en Canadá”.
Aquí es importante notar que la ley dice “cada persona”. Esto incluye a residentes permanentes y, aunque la gente lo encuentra difícil de creer, a ciudadanos Canadienses. Generalmente estos dos últimos se enfadan y se ofenden cuando son entrevistados al tratar de entrar a su país y ven esta examinación como un abuso de poder por parte del oficial de inmigración, pero si entendemos que el oficial tiene el mandato de asegurarse de que cada persona entrando al país debe demostrar que tiene el derecho de hacerlo, y que parte de su responsabilidad también es la de proteger a la población canadiense, tal vez no veamos la examinación en el puerto de entrada como un afronte a nuestros derechos sino como un trabajador cumpliendo con el mandato de su trabajo.
Ahora bien, si un residente permanente y un ciudadano pasan por una examinación para determinar si tienen el derecho de entrar al país o no, no deberíamos sorprendernos de que una persona que no tiene estatus en Canadá y quiere entrar temporalmente deba demostrar que “tiene la visa correspondiente u otros documentos requeridos por los reglamentos y que abandonará Canadá al final del periodo que se les ha autorizado permanecer”, tal y como lo pide la ley.
Recientemente recibí un email de una señora muy molesta, y con razón, porque obtuvo una visa de turista en el país de origen, llegó al aeropuerto, y al ser examinada por un oficial de inmigración, el oficial llegó al fallo de que la señora no era una visitante genuina. El oficial le dio la opción de retirar su pedido de entrar al país y regresarse en el próximo vuelo, o pasar por una audiencia en la cual se determinaría si podía o no entrar. La señora eligió retirar el pedido y regresar a su país de origen.
El objetivo de la señora de ponerse en contacto conmigo era para poner una queja ante el gobierno por el trato recibido. Al pedirle más información acerca del viaje y su preparación para tal surgieron muy claramente la razones por las cuales el oficial de inmigración sospechó de que la señora no era una visitante genuina y que probablemente su intención era la de quedarse en Canadá y trabajar de manera indocumentada.
Los signos de alerta que notó el oficial de inmigración fueron: la señora no conocía a nadie en el país ni tampoco había hecho ningún tipo de preparación donde permanecer durante su estadía; Pensaba quedarse en Canadá por tres meses pero contaba con una suma de dinero que no le permitiría mantenerse por más de tres semanas; Traía dos maletas, una con ropa de verano y la otra llena de ropa de invierno, cuando supuestamente venía a pasar los meses de verano en Canadá. A todos estos signos de alerta se le sumaba también el hecho de que la señora provenía de un país en el cual hay problemas muy serios de seguridad y económicos.
Cuando ella presentó su solicitud al consulado de su país, sin dudas hizo todo el tramite correctamente y logró demostrarle al oficial del consulado que tenía trabajo en el país de origen y que tenía suficientes motivos para regresarse una vez terminada su visita, pero cometió el error que cometen muchas personas (ya sea que obtuvieron la visa de turista o que no la necesitan para llegar al puerto de entrada): Se fio de que al llegar tendría el derecho de entrar al país.
Como dije anteriormente, nadie tiene derecho absoluto de entrar al país, ni los estudiantes internacionales, ni los trabajadores temporales, ni los visitantes, ni los residentes permanentes o los ciudadanos canadienses, sin antes probar que cumplen con todos los requisitos o que tienen el derecho de entrar.
Es importante hacer notar que para que un viaje de placer no se convierta en una odisea, las personas que intentan entrar a Canadá deben traer la documentación necesaria más allá de la visa o el pasaporte. En el puerto de entrada el oficial tiene que quedar satisfecho de que la persona viene al país por un periodo de tiempo definido, ya sea dos semanas, un mes, tres meses o lo que fuere. El pasaje de regreso debe estar de acuerdo con el tiempo de permanencia y la persona debe contar con suficiente dinero para mantenerse durante el periodo que piensa permanecer en el país. Si el viajante piensa quedarse en la casa de un pariente o amigo, esa persona debe estar en el aeropuerto en caso de que el oficial quiera hacerle preguntas, o por lo menos debe estar accesible por teléfono. Debe traer una carta de empleo en la que demuestre claramente que está trabajando en su país de origen, que está de vacaciones y que debe regresar a sus funciones en una fecha específica. Si tiene propiedades e inversiones debería traer las escrituras y los reportes. Es aconsejable que todos estos documentos estén en uno de los dos idiomas oficiales del país en caso de que no haya un traductor disponible a su llegada, a fin de facilitar la posible entrada.
Si la persona viene preparada para satisfacer al oficial de inmigración de que tiene todos los documentos en orden para que le permitan entrar a Canadá, no sólo le facilitará el trabajo al oficial sino que se asegurará de no arruinar las vacaciones pasando un mal momento en el puerto de entrada o siendo regresado a su país de origen sin pisar suelo canadiense.